Los abuelos
Pedro y Rosario construyen la casa para que sea un bar de vinos.
Nuestra historia
La historia de este negocio es también la historia de mi familia.
La casa la construyeron en 1940 mis abuelos, Pedro y Rosario, para que fuera un bar de vinos. Muchos de mis primeros recuerdos transcurrieron aquí.
Siguió siendo un bar de vinos hasta que empezaron a regentarlo mis padres, Alfredo y Pilar. Juntos le dieron un gran empuje como bar de tapas, y su esfuerzo y su buen hacer al frente de los fogones no pasaron inadvertidos. Poco tiempo después, en 1995, nos trasladamos a la ubicación actual siguiendo con la tradición.
A partir de agosto de 2009 reformamos el local sin cambiar la visión original, buscando satisfacer a nuestros clientes y ofrecerles productos de primera calidad al mejor precio. Con una cocina aparentemente simple, nos centramos en la calidad de nuestros productos.
Pedro y Rosario construyen la casa para que sea un bar de vinos.
Alfredo y Pilar toman el relevo y dan al local un gran empuje como bar de tapas.
Nos trasladamos a la ubicación actual, en Colón 8, siguiendo con la tradición.
En agosto reformamos el local sin cambiar la visión original: una cocina aparentemente simple, con toda la atención puesta en la calidad del producto.